ARQUITECTURA UNO | CATEDRA PEDEMONTE

De Catriel a Vermeer. La luz paisaje intangible

Posted in Uncategorized by Catedra Pedemonte on 4 agosto, 2006

A partir de una imagen del alumno Catriel Villareal , otro alumno Santiago Gazzin vertió esta opinión… todo lo demas es una demostración de la potencialidad del blog como recurso pedagógico interactivo que permite disponer de un espacio de opinión y reflexión que va mas allá de la estricta consideración académica y que nos permite, por ejemplo, disfrutar de una excelente exposición de fotos titulada otra vez en la vía como la de Brie o una charla clase de “la luz en la pintura holandesa” dictada por el alumno Santiago.

A mi en cambio me parece muy interesante la tercer foto, con esa luz suave y misteriosa. Parece que la hubiese hecho un pintor holandés.
Santiago Gazzin 08.01.06 – 3:11 am #

Santiago: Es verdad la tercer imagen esta imbuída de una luz muy especial.
Una luz que genera una atmósfera.
Ahora bien sería muy interesante que nos enviaras al blog alguna imágenes de pintores de la escuela holandesa con un comentario en relación a esa luz especial.
Es que resulta sumamente sugestivo identificar un movimiento estilístico por el tratamiento de la luz.
Podríamos decir que la luz se convierte asi en el paisaje intangible … el protopaisaje……
Es muy mágico eso de que cada lugar es una luz.
Si asi fuera la luz sería la primera consideración contextual… y por lo tanto el primer material tectónico
Espero tu aporte .
Marcelo 08.01.06 – 1:48 pm #

Comentario de Santiago.
Elegí las siguientes obras porque me pareció que eran las que mejor ilustraban el tema que se propuso tratar y que es el de la luz en la pintura holandesa.
Existen una gran cantidad de pintores del siglo XVII que se dedicaron al especial tratamiento atmosférico de la luz tanto en el paisaje como en naturalezas muertas, marinas y escenas costumbristas, estas son solo unas pocas elegidas de una infinita cantidad.
Las siguientes obras son de cuatro grandes pintores, algunos más conocidos que otros, a mi me hubiese gustado poner más pero no vendría al caso, sin embargo todos son reconocidos maestros de la pintura holandesa.
La elección de estas obras más se debe a la reducida cantidad de imagenes con resolución que se pueden encontrar en internet que a mi propia voluntad.
Tambien me gustaría agregar que estos cuadros se van a apreciar 100 veces mejor a traves de reproducciónes que se pueden encontrar en tantos libros de arte, ya que una buena pintura es imposible sea plenamente apreciada a traves de la pantalla de la computadora.

Bue, y obviamente se apreciarían mil veces mejor frente a frente al original, pero que le vamos a hacer…



Vista de la ciudad de Delft
Johannes Vermeer. Hacia 1660

El efecto atmosférico del clima holandés queda bien ilustrado en este paisaje de Vermeer. El clima es más bien destemplado, días nublados y frios, y son pocos los días a pleno sol; y en un clima tan frio aprovechar la luz cenital me imagino que debe ser de suma importancia.

Calle de Delft.
Johannes Vermeer. Hacia 1660.
La importancia de aprovechar la luz diurna incide en la edilicia de la típica casa holandesa del siglo XVII. Los aventanamientos son de una amplitud y una altura considerable y divididos en cuatro, dejando la mitad superior sin postigones, así se logra obtener privacidad de lo que ocurre afuera en la calle, pero dejando que la luz exterior ilumine los ambientes interiores a traves de los vidrios emplomados de nivel superior. Una vez más toda la escena está imbuida en ese éter misterioso de luz debil y apagada.

Mujer con Jarra
Johannes Vermeer. Hacia 1660.
La obra de Vermeer desborda de sutilezas; la escena es bañada por una suave luz que suspende a la figura. Esta ha sido sorprendida en el instante en que, tal vez, se presta a regar las flores en el alféizar de la ventana, la luz que entra a traves del batiente enfatiza esa sensación de intimidad que tiene la escena.
El misterio del mundo se siente mucho más a traves de una ventana. La materialidad de los objetos se representa con suma sensibilidad y la materia se vuelve poesía.

Astronomo
Johannes Vermeer. Hacia 1680
. La insinuación de esa luz que brotando de una simple ventana ilumina el globo terráqueo ,” una parte del mundo iluminado desde una ventana”, es una metáfora maravillosa. El astrónomo es un estudioso pero también un soñador de mundos que tiene” al alcance de la mano” pero que nunca habitará. Este coment es de Marcelo.

Vermeer en su estudio
Johannes Vermeer. Hacia 1665.
La luz del estudio de Vermeer es una luz que no aparece de lleno, que no irrumpe, sino que envuelve los objetos y las figuras en ese aire tan particular que flota en el taller del pintor.
El propio anhelo se trasvela en este cuadro que nos lleva a los umbrales de lo lírico.
De Vermeer no nos queda ni una carta, ni una pagina de diario, ni el más leve elemento para establecer un retrato verosimil de su persona. Es uno de los pintores más misteriosos e inaprehensibles que halla habido y son pocas las obras que pueden adscribirsele.

Vista de un Corredor
Samuel Van Hoogstraten. Hacia 1670
Hoogstraten no llega al nivel de rarefacción de Vermeer, pero se enmarca dentro de esta costumbre del tratamiento sensible de la luz.

Meditando
Rembrandt Harmenzoon Van Rijn. 1632.
A pesar del fuerte efecto de la luz de Rembrandt, esta no aparece de manera repentina ni llega a ser encegecedora. La luz va descubriendo gradualmente las formas de entre la oscuridad y el espacio se creado.
Es un espacio de sosegada meditación y reflexión, ideal para la lectura o la simple actividad contemplativa, libre de las distracciones del mundo exterior.
Es decir, hay un determinado grado de apertura hacia el exterior que hace que no se pierda esa sensación de abrigo que dan y deben dar ciertos espacios.

El molino
Rembrandt Harmenzoon Van Rijn. 1650.
El típico y pintoresco paisaje holandés con molino de viento. Esta imagen me lleva de vuelta a esa foto que suscitó el tema.

La perspectiva de los boxes.
Catriel Villareal. 2006
Esta imagen presentada en la entrega de la caballeriza equinoterapia es la que suscitó toda esta consideración sobre la luz.

Vanidades
Harmen Steenwyck. 1645.
Aquí se utiliza un fugaz rayo de luz para resaltar el elemento central de un conjunto de elementos amontonados y para equilibrar los focos de atención de la escena. Fijese que el rayo luminoso no llega a ser una luz “fria”, es una calida luz que se va atenuando poco a poco.

A traves de esta serie de trabajos de pintura figurativa del siglo XVII se puede apreciar como la calidad de la luz cualifica el espacio y sería interesante observar como las distintas calidades de luz pueden llegar a cualificar distintos espacios.
Compárece el interior de Iglesia de la Luz de Tadao Ando con la serie que se acaba de ver y resulta que la luz en uno y otro caso cargan el espacio con distintos significados y densidades, mientras que en uno la luz envuelve, en otro irrumpe transformando el espacio puro en un espacio dramático.
Santiago Gazzin.
A continuación se bajan las imágenes ……..

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